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La pandemia sin duda llegó para enfrentarnos a nuevos escenarios en todos los aspectos de la vida y sociedad. En el rubro de nosotros, por ejemplo, en la confección hemos tenido que aprender a reinventarnos y competir aún más fuerte contra las importaciones que ya nos venían pisando la cola.

 

Y es que no es solamente un tema de costos versus precio (al público) sino más bien de calidad versus durabilidad.

 

La confección nacional en Chile, como ya te he contado en blogs anteriores tiene una base sólida cimentada en migrantes que hace décadas llegaron a nuestro país para tomar el bastión y fuerza de esta industria que venía débil y casi obsoleta.  El confeccionar una prenda es un proceso “multi-etapas” que no sólo tiene que ver con unas cuantas costuras y ya. La confección es casi un rito que se debe cumplir al pie de la letra para poder lograr obtener un uniforme, pechera, delantal o chaqueta.

 

Si bien, ya venía la confección nacional en un receso a causa de la masiva importación, la pandemia llegó y la cuesta se puso aún más empinada (en un inicio).

Los primeros meses no fue fácil, tuvimos que plantearnos un nuevo foco, uno que nos permitiera salvar la industria nacional y el 100% HECHO EN CHILE.

 

Comenzamos nuestra investigación en el que se convirtió, hasta el día de hoy, el accesorio más vital para la PANDEMIA, la mascarilla. De China llegaban por toneladas, incluso desabasteciendo al “fast-food” de oriente. Descubrimos que teníamos en nuestro país un aliado al lado y no queríamos darnos cuenta, el cobre.  Así nació crear nuestras primeras mascarillas reutilizables con fibras de cobre para, no solo ayudar a combatir el virus y su propagación, sino también una protección contra las bacterias. 

 

Doble refuerzo, pues el escenario se veía incierto para todas y todos. Fue tal el éxito de nuestras mascarillas, confección 100% NACIONAL, que muchas empresas, restaurantes, colegios, universidades e incluso ministerios confiaron en nosotros y hasta hoy somos responsables de sus mascarillas.

 

La pandemia trajo sin duda muchas cosas negativas para los humanos, pero también nos trajo la reflexión desde lo más interno. Nos permitió avanzar un paso más allá en la tecnología, te hablaré en un próximo blog de ello, y por ende aprender a replantearnos una NUEVA industria textil en pandemia, una en la que confeccionar no sólo sirve si se hace en grandes cantidades, si detrás no hay un estándar de calidad y cuidado cómo en PH confecciones siempre hemos tenido y seguiremos manteniendo.

 

Y a ti ¿cómo te afectó la pandemia? ¿nos leemos en el siguiente blog?

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